Adiós a un siglo de historia: Demuelen la emblemática Casa Filomeno Rodríguez, la última esquina tradicional de PJC
La demolición de la histórica Casa Filomeno Rodríguez, erigida en 1905 en la esquina de las calles Mariscal López y Perpetuo Socorro, marca el fin de una era y pone en evidencia, una vez más, la alarmante falta de políticas públicas orientadas a la preservación del patrimonio cultural en la capital del Amambay.
"Todo progreso tiene su precio" — solía advertir la ilustre educadora Dalia Alderete de Tortosa Galvis. Sin embargo, en PJC ese costo se ha pagado con la destrucción sistemática de la memoria urbana.
Un siglo de vida y raíces pedrojuaninas
Para muchos podría tratarse simplemente de una estructura de madera antigua, pero el vetusto caserón albergaba los cimientos mismos de la sociedad pedrojuanina. Su primer propietario, don Filomeno Rodríguez Ferreira —quien llegó a la zona junto a sus hermanos Francisco y Miguel oriundos de Tacuarembó, Uruguay, tras recibir una herencia posterior a la Guerra del 70—, fue una figura clave del desarrollo local. Representante de La Industrial Paraguaya, contador público y terrateniente, don Filomeno vivió de cerca el apogeo del ciclo de oro verde de la yerba mate.
La casona pasó de generación en generación hasta llegar a la entrañable Maestra Normalista, Ángela Mercedes González Rodríguez, todo un emblema de la educación local.
Ubicada estratégicamente frente a referencias históricas de la ciudad como los antiguos comercios de María Alemana de Winckler, Pablo Reichard y José Sande, la casa fue testigo silencioso de la transformación de Pedro Juan Caballero desde un incipiente poblado hasta la urbe moderna de hoy.
Testigo de alegrías, luto y revoluciones
Por los pasillos y el patio de tablas de la casona pasaron innumerables generaciones. En su jardín florecieron los jazmines y las rosas que inspiraron serenatas en noches de luna, y de sus puertas salieron novias rumbo al altar.
Pero el vetusto edificio también abrazó los momentos más solemnes de la historia familiar y comunitaria:
Acogió a las amistades ilustres y a generaciones de jóvenes estudiantes del Colegio Nacional y futuras maestras.
Despidió a los jóvenes que partieron a la contienda del Chaco y a quienes lucharon en las turbulentas revoluciones del siglo pasado.
Fue refugio en el dolor, donde los cirios encendidos y el crucifijo velaron a los seres queridos enlutados.
La deuda histórica de las autoridades
La desaparición de la Casa Filomeno Rodríguez reabre el debate sobre la inacción institucional ante la pérdida del patrimonio. Declarar un inmueble privado como "patrimonio cultural" mediante una ordenanza municipal, sin contar con un presupuesto o una política real de expropiación y compra de solares históricos, deja a los propietarios en absoluta libertad de demoler, convirtiendo la protección patrimonial en una mera formalidad vacía.
"Nuestras autoridades nunca se preocuparon en preservar la historia; se rasgan las vestiduras cuando caen las casonas, pero el lucro y los intereses personales priman ante una planificación cultural" — denuncian vecinos y referentes de la comunidad.
Con la caída de este histórico solar, Pedro Juan Caballero suma una baja irreparable a su acervo arquitectónico, tras la pérdida previa de referentes como la Casa Franco, la Casona Isnardi y la antigua sede de la Matte Larangeira, diluyendo de a poco los rastros tangibles de su verdadera identidad. A esto se suma la Casa Serejo, puesta a la venta para su posterior demolisión.
Saque cada uno su propia conclusión. Adelante Pedro Juan Caballero la "Terraza del Paraguay", sin arraigo, sin historia, casi sin edificios antiguos El progreso!!. Salud 1899/2026.
Julio César Jara Cabral poeta escritor embajador del arte 200/16
Radio América 94.9 FM
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