PAIS

Compras en Ciudad del Este con salida por Pedro Juan Caballero asfixian al comercio local

PEDRO JUAN CABALLERO. Lo que comenzó hace unos años como una práctica aislada se ha transformado hoy en una crisis comercial insostenible. El comercio fronterizo local, históricamente dependiente del mercado brasileño, sufre una alarmante metamorfosis: los compradores mayoristas y sacoleiros ya no vienen a consumir ni a reactivar la economía de Pedro Juan Caballero; vienen únicamente a retirar mercaderías que ya fueron compradas en Ciudad del Este.
Compras en Ciudad del Este con salida por Pedro Juan Caballero asfixian al comercio local

Una práctica desleal que se ha intensificado en los últimos años amenaza con dar el "tiro de gracia" al comercio fronterizo de Pedro Juan Caballero. Grandes volúmenes de mercaderías entran a la ciudad solo para ser despachadas al Brasil, dejando a los comercios locales sin clientes mayoristas.

El modus operandi es visible a plena luz del día. Diariamente, camiones de gran porte de empresas transportadoras arriban a la ciudad abarrotados de productos. En los depósitos y locales de estas transportadoras, largas filas de vehículos con chapa brasileña aguardan impacientes para cargar los productos e introducirlos de contrabando o de forma directa al Brasil.

El esquema: "Comercios de maletín" y evasión

La alarmante ventaja competitiva de este esquema radica en la ilegalidad. Estas mercaderías son adquiridas a precios que los comerciantes de Pedro Juan Caballero jamás podrían igualar, debido a que ingresan al territorio nacional evadiendo los impuestos correspondientes al salir de la Zona Primaria de Ciudad del Este.

Para sostener este esquema, se utilizan los denominados "comercios de maletín": empresas físicamente inexistentes cuyos papeles y fachadas son proveídos por las propias empresas transportadoras para burlar los controles fiscales.

La advertencia es clara: Si ningún órgano regulador, de control o aduanero interviene de inmediato para reglamentar y frenar esta actividad, el "Turismo de Compras" local morirá. La ciudad quedará limitada a atender a turistas casuales de fin de semana, un flujo que —como bien sabe el sector— es absolutamente insuficiente para mantener con vida la economía de la frontera.

La inacción gremial y la necesidad de una verdadera Asociación de Comerciantes

Ante este escenario de competencia desleal, la inacción de las fuerzas vivas de la ciudad es alarmante. Emulando las experiencias de Ciudad del Este —donde el sector privado se organiza con fuerza—, Pedro Juan Caballero necesita urgentemente una Asociación de Comerciantes real, que luche y vele por los intereses de sus asociados de manera firme.

El comercio pedrojuanino ya no puede sostenerse con un gremio cuya única actividad visible se limite a:

Renovar la comisión directiva cada año, rotando siempre entre los mismos 5 o 6 miembros de siempre.

Cumplir con protocolos vacíos, como depositar coronas de flores en actos oficiales.

Organizar una sola feria de descuentos al año como único salvavidas.

La frontera exige una dirigencia gremial con coraje, que exija controles severos a las autoridades del Estado y defienda el empleo de miles de familias que dependen del comercio genuino de Pedro Juan Caballero. De lo contrario, las transportadoras y los comercios fantasma terminarán por bajar las persianas de los locales legales de la ciudad. 

Radio América 94.9 FM