Empata pero al menos, Inter no le marca un gol
El marcador fue en parte reflejo de la aún falta de ritmo de competencia. Olimpia tuvo varios inconvenientes en la marca.
Además se vio nuevamente la diferencia de desempeño entre uno y otro como en la fase grupal, sobre todo cuando Inter tenía pelota en poder para desdoblarse.
Ciertamente, aunque esta fue la primera exigencia oficial para Olimpia, supo cubrir sus errores añadiendo grandes dosis de esfuerzo.
El debutante Víctor Salazar fue salida por derecha, aportó marca y en el complemento se perdió la más clara ocasión para inclinar el marcador, con el arco rojo descubierto.
Al inicio no hubo incidencia ofensiva pero de a poco se fue acercando. Derlis González no se animó mucho a encarar, sí lo hizo Isidro Pitta, quien al cierre de la primera mitad pudo anotar con un disparo fulminante que quedó en manos del arquero rival.
Ocasiones tuvo pese a que le costó ser sólido en su desempeño. Inter no fue tan contundente como en la primera fase de la Copa, pero apremió varias veces porque supo sacar rédito de la rapidez en la distribución de pelotas desde atrás hacia el frente, exigiendo de tanto en tanto a Alfredo Aguilar, quien respondió solvente siempre.
La paridad no es muy rentable para Olimpia, que al menos puede verle lo positivo al hecho de no encajar. En Porto Alegre estará exigido a marcar un gol si pretende pasar factura a la doble derrota sufrida que lo dejó al borde de la eliminación.












