Invadidos por delincuentes de toda calaña: El contraste de la seguridad en Pedro Juan Caballero
En un pasado no muy lejano, términos delictivos como, motochorros, asaltantes, tortoleros, atracadores, ladrones domiciliarios, peajeros, violadores o estupradores ni siquiera formaban parte del vocabulario cotidiano de los pedrojuaninos.
La pérdida de la tranquilidad urbana
Hoy en día, el panorama es radicalmente distinto y desalentador. Ya no se puede hablar de transitar por las calles con tranquilidad, ni siquiera de sentarse frente a los hogares sin la zozobra de ser atacados por algún criminal.
Nueva delincuencia: La ciudadanía percibe que una ola de criminalidad común, antes más asociada a Asunción, ciudades del departamento Central u otras capitales fronterizas se ha instalado en la región con la llegada e installación de estas lacras y escoras humanas de la sociedad.
Clima de inseguridad: Lo que antes era una convivencia pacífica al aire libre se ha convertido en un estado de alerta constante frente a la creciente presencia de la escoria delictiva.
Una advertencia sobre el futuro
De no adoptarse medidas drásticas y a tiempo, el escenario podría agravarse drásticamente. La comunidad advierte sobre el riesgo inminente de lamentar hechos de extrema gravedad, tales como asaltos con derivación fatal por el simple robo de una cartera o agresiones irreversibles contra transeúntes.
Hechos delictivos que nunca antes se produjeron en esta capital departamental hasta hace unos pocos años, hoy comienzan a manifestarse con una frecuencia alarmante que enciende las luces rojas en toda la frontera.
Radio América 94.9 FM











