Irresoluto Libertad queda a puertas de su primera final
Libertad pagó su falta de eficacia frente al arco rival. Cayó 1-3 (1-5) ante un Bragantino que venía con ventaja, la supo administrar y se valió de su impecable arquero y los goles de Tomás Cuello y Artur. El equipo brasileño jugará la primera final internacional de su historia.
Libertad recibió hoy al Red Bull Bragantino en el Defensores del Chaco por el choque de vuelta correspondiente a las semifinales de la Copa Sudamericana 2021.
Obligado a tomar la iniciativa tras el 2-0 encajado en Sao Paulo, el equipo de Daniel Garnero metió caja quinta de entrada y lo arrinconó a su rival a fuerza de puro fútbol.
Sin embargo, Bragantino, en la primera que tuvo, ensanchó su ventaja gracias a un bombazo de Tomás Cuello (10’).
Libertad acusó el golpe, lo digirió y -tras unos minutos- recuperó la actitud ofensiva. Tanto así que tuvo un penal a su favor (16’) por falta sobre Oscar Cardozo en el área, pero Diego Viera le pegó mal, malísimo; regalado para el arquero Cleiton.
Cleiton no tardó en hacerse figura. Seguidamente, le tapó un mano a mano a Cardozo y ahogó el grito de gol gumarelo un par de veces más, erigiéndose como una auténtica muralla humana.
Garnero no esperó más y se la jugó. Envió a Sebastián Ferreira para la complementaria y adelantó sus líneas, al todo o nada.
La actitud liberteña no mermó y, premio a ello, encontró el descuento en un frentazo de Lorenzo Melgarejo (52’), con todo el segundo tiempo por delante.
El gol de Melgarejo envalentonó a un Libertad que arrimó peligro con fuerza, pero el arquero Cleiton, una y otra vez, se encargó de frustrar el festejo.
Libertad pagó cara su irresolución porque el mismo Cuello apareció minutos después (57’) de la acción que encumbró a Cleiton para firmar el 1-2. Desazón total en el banco liberteño.
El ritmo decayó, el campeón paraguayo se dejó engullir por los nervios y los de Braganza Paulista sentenciaron el expediente con un remate a pedir de boca del intratable Artur (83’).
De esta manera, Bragantino avanza a la primera final internacional en sus 93 años de historia. Definirá el título con el vencedor de la llave entre el también brasileño Athletico Paranaense y el uruguayo Peñarol (2-1).












