Lionel Messi volvió a ser gran figura y Argentina es finalista
El trámite del partido no fue sencillo para el conjunto argentino. Inglaterra logró golpear primero y aferrarse a un planteamiento táctico cerrado que complicó durante gran parte del encuentro los caminos del equipo sudamericano. Con el paso de los minutos y el reloj en contra, la desesperación parecía adueñarse del campo, pero la experiencia y la entereza mental de la Selección volvieron a emerger en el momento de mayor presión.
Siete minutos de pura mística albiceleste
Cuando el partido agonizaba y el tiempo se agotaba, apareció la magia del capitán. En una ráfaga de siete minutos antológicos:
El empate: Messi frotó la lámpara y, con una visión de juego formidable, filtró un pase preciso entre la defensa británica para igualar el marcador y devolverle la vida a la albiceleste.
La remontada: Sin dar tiempo a la reacción rival, el '10' volvió a inventar una asistencia milimétrica en el área para sellar el 2-1 definitivo que desató la locura en las tribunas.
Con esta actuación memorativa, Argentina asegura su presencia en una nueva final mundialista, donde se medirá ante España en un choque de potencias que promete ser histórico.











