Pa'i Benito González: Pedrojuanino Auténtico
Un legado de fe y sanación
Durante muchísimos años, su labor pastoral estuvo ligada a la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, rindiendo un profundo y ferviente amor a la Virgen, patrona de todos los pedrojuaninos. Con el tiempo, abrazó con fuerza la causa del movimiento de la Renovación Carismática Católica, transformando los lunes en un faro de esperanza gracias a sus célebres "Misas de Sanación". Con convicción inquebrantable, el Pa'i Benito siempre nos recordaba una gran verdad: «Toda misa es, en esencia, de sanidad espiritual».
Quienes lo conocen de cerca saben que bajo esa estampa de hombre bonachón se escondía también un carácter firme, autoritario y severo a su manera, moldeado por la disciplina de su fe y el amor a su comunidad.
Volver a las raíces
Desde hace un tiempo, el padre Benito viene enfrentando delicados problemas de salud. En este tramo de su vida, no está solo: se encuentra rodeado del cariño incondicional de sus familiares, el cuidado esmerado de sus hermanas y el constante apoyo de la comunidad del Santísimo Redentor.
Recordar al pa'i Benito es, inevitablemente, regresar a nuestras raíces más profundas. Es casi imposible no recrearlo en la memoria en aquellas entrañables tardes de merienda en la casa de Dorita, Josefa y Nora. Vienen a la mente los rostros de doña Virginia, doña Delmira, don Ricardo y toda la parentela reunida en la "casa grande" durante las ocasiones especiales: hermanos, primos, sobrinos y, por supuesto, aquellos amigos entrañables de las antiguas familias de la ciudad.
Porque, a fin de cuentas, ¡recordar es vivir!. Y honrar la vida del pa'i Benito es honrar la historia viva de Pedro Juan Caballero.











