Peña oficializa por decreto la suba del salario mínimo y justifica un aumento por encima del IPC
A diferencia de decretos de años anteriores, este documento destaca por su extensa argumentación legal y económica. El mandatario utilizó las facultades del Poder Ejecutivo para otorgar un incremento superior a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Banco Central del Paraguay (BCP), una decisión que ha encendido las alarmas en el sector empresarial.
Los argumentos del Ejecutivo: Recuperación del poder adquisitivo
El texto del decreto defiende firmemente el Artículo 255 del Código del Trabajo (modificado por la Ley N° 5764), el cual otorga al Poder Ejecutivo la potestad de "efectuar la consideración" del reajuste a propuesta del Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam).
En esta ocasión, el Conasam no recomendó un porcentaje cerrado, sino que elevó un acta abierta para que el presidente tomara la decisión final. Peña se respaldó en dicho informe, que admite que la fórmula tradicional basada únicamente en el IPC es "insuficiente" ante la realidad económica actual. Entre los principales argumentos del decreto se destacan:
Evolución desigual de ingresos: Las evidencias técnicas reflejan que los ingresos reales han crecido de forma dispar entre los distintos sectores económicos.
Pérdida del poder de compra: Se reconoce una afectación directa en el poder adquisitivo de los trabajadores que perciben el sueldo mínimo o ingresos cercanos a este umbral.
Mejora real: El aumento busca promover una recuperación efectiva y una mejora real de las condiciones de ingreso, y no un simple ajuste inflacionario.
Tras la firma del decreto, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) será el encargado de reglamentar los salarios mínimos para las actividades específicas y sectores particulares.
Reclamo empresarial: Acusan incumplimiento de la ley
La decisión del Ejecutivo no tardó en generar un profundo malestar en los gremios de la producción y el comercio, quienes sostienen que la medida quiebra las reglas de juego establecidas.
Enrique Duarte, presidente de la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco), junto a Luis Tavella, presidente de la Federación de Mipymes (Fedemipymes), manifestaron su preocupación de manera conjunta. Los líderes empresariales defienden que, de acuerdo con la legislación vigente, el reajuste salarial debe responder de forma estricta y matemática al análisis de la inflación del IPC dictada por el BCP. Sostienen que romper este parámetro genera previsibilidad negativa y puede terminar presionando la inflación a la suba, afectando la competitividad de las empresas.
Radio América 94.9 FM











