Pobre Francia
Hasta donde yo sé, porque lo he visto desde que tengo uso de razón, el fútbol se juega con once contra once. Seres humanos, no robots. Habrá algunos más habilidosos que otros, pero eso jamás ha garantizado que el equipo con más estrellas tenga la victoria asegurada. Lo peor que podemos hacer es temerle al rival y sumergirnos en fórmulas matemáticas para hallar una supuesta "hazaña", tal como se calificó erróneamente a la victoria contra la muy pintada Alemania. Pobre Alemania, terminó eliminada.
Como a cualquier adversario, a Francia se la debe respetar; es una excelente selección y negarlo sería absurdo. Pero el respeto es mutuo. Hoy, sábado 4 de julio, en una fecha que promete ser histórica, frente a los galos estará la aguerrida selección de Paraguay. Por eso, debería ser Francia la que tema, calcule y planee estrategias para poder ganarle a la Albirroja.
Paraguay llega a este partido con la sangre en los ojos y el cuchillo entre los dientes, decidido a tomarse revancha de lo sucedido en aquel lejano Francia 1998, cuando en esta misma instancia una heroica selección paraguaya fue eliminada con el único "gol de oro" en la historia de los mundiales, permitiéndole a los locales seguir en carrera hasta coronarse campeones.
Como aficionado al fútbol, respeto y admiro a la selección francesa. Pero como fiel hincha de la Albirroja, me permito dar mi pronóstico, sin números ni estadísticas, sino con dos simples palabras:
"Pobre Francia".
Alejo A. Mendieta











