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Prosigue la polémica por la fábrica de preformas en la Junta Municipal

PEDRO JUAN CABALLERO: La sesión de este lunes en la Junta Municipal volvió a convertirse en el escenario de un conflicto vecinal e industrial que ya lleva meses sin encontrar una solución definitiva.
Prosigue la polémica por la fábrica de preformas en la Junta Municipal

Nuevamente, se presentó ante el pleno la señora Liz Mariel Mendoza Villalba, pobladora del barrio San Blas. En representación de los afectados, la vecina reiteró las denuncias contra la fábrica de preformas Preformax, instalada en la zona desde hace más de una década. Según el reclamo vecinal, la planta emite ruidos constantes que impiden el descanso y genera fuertes vibraciones que han provocado rajaduras en las estructuras de las viviendas cercanas.

Cruce de acusaciones y presunto conflicto de intereses

Mendoza Villalba, quien afirmó haber recurrido ya a todas las instancias posibles, dirigió sus críticas directamente hacia la presidente de la Junta Municipal, María Lurdes Amarilla. La denunciante la acusó públicamente de tener intereses creados para evitar la mudanza de la fábrica, vinculando la situación al hecho de que la industria se estableció en la ciudad gracias a las gestiones de su esposo, Pedro González, durante su gestión como Gobernador.

Ante estas acusaciones, la presidente Amarilla rechazó tajantemente tener algún tipo de interés personal o vínculo con la empresa. Sin embargo, defendió la permanencia de la actividad argumentando el impacto social y económico de la firma:

"Mi único interés es a favor de las 130 personas que trabajan en la fábrica, lo que genera un efecto multiplicador que beneficia indirectamente a más de 300 afectados si se cerrara", manifestó la titular del legislativo local.

El origen del conflicto: falta de planificación urbana

Amarilla también señaló que trasladar una industria de esa envergadura no es un proceso que se pueda realizar "de un día para otro" y que requeriría de varios meses.

Asimismo, la presidente de la Junta recordó un detalle clave en la cronología del problema: cuando la fábrica se instaló en el lugar, no existía ninguna vivienda en los alrededores. El conflicto actual se originó luego de que la propia Junta Municipal aprobara el loteamiento residencial en las zonas adyacentes a la planta industrial.

Finalmente, la concejal instó a tomar este caso como una lección de planificación urbana para el futuro, enfatizando la necesidad de evitar la aprobación de loteamientos residenciales cercanos a zonas industriales, o al menos, garantizando que se respeten las distancias mínimas de seguridad y convivencia.

Radio América 94.9 FM