Publicado en Facebook: La deuda eterna y la cobardía de Francia con el Paraguay
Durante la Guerra Grande, las peores crueldades contra nuestra gente las ordenó un príncipe francés: el conde d’Eu (Gastón de Orleans), nieto del mismísimo rey de Francia.
Este personaje comandó las tropas invasoras al final de la guerra y demostró una cobardía asquerosa: dirigía los ataques escondido desde la retaguardia, cuidando su propia vida mientras mandaba a masacrar a inocentes.
Desde su cobarde escondite ordenó los peores crímenes de lesa humanidad:
La tragedia de Piribebuy: Mandó cerrar las puertas del hospital de sangre y le prendió fuego con cientos de enfermos, médicos, mujeres y niños adentro. A los que intentaban escapar de las llamas, sus soldados los empujaban de vuelta al fuego con bayonetas.
El horror de Acosta Ñu: Dirigió la matanza de nuestros niños mártires. No conforme con eso, este cobarde ordenó quemar los matorrales para quemar vivos a los niños heridos y a las madres que salían desesperadas a socorrerlos.
Por la sangre de nuestros inocentes, Francia le debe al Paraguay un pedido de disculpas permanente.
Cada vez que un francés se enfrente a un paraguayo —ya sea en la política, en la diplomacia o en el deporte— debe hacerlo con respeto y humildad, recordando el dolor que su linaje causó a nuestra patria.
¡Un pueblo que olvida su historia está condenado a que le falten el respeto!
¡PARAGUAY SE RESPETA!









