Una imagen que enternece y nos devuelve la confianza en la Policía
En esta ocasión, la imagen lo dice todo y vale más que mil palabras. Los rostros de los uniformados que participaron en el rescate del pequeño Mathías, de 2 años, reflejaban una inmensa y genuina alegría. Tras casi 35 horas de angustia e incertidumbre, fueron ellos quienes caminaron con el pequeño en brazos para entregárselo a su desesperado padre y demás familiares.
Aunque no lo es, Mathías se convirtió por un momento en el más noble "trofeo de victoria". Su hallazgo con vida fue el fruto de una búsqueda implacable, sostenida en base a la valentía, la fortaleza, el ímpetu y una profunda vocación de servicio. Por encima de todo, demostró el amor de estos efectivos hacia la seguridad y el bienestar de aquellos a quienes tienen la noble misión de proteger de todo peligro.
Gestos como este dignifican el uniforme.
¡Bien por la Policía Nacional!
Radio Améca 94.9 FM










