Brasil promulga acuerdo que permite a policías del Mercosur cruzar fronteras en persecuciones
Este mecanismo —firmado originalmente en diciembre de 2019 en Bento Gonçalves por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— llega con casi seis años y medio de retraso en su ratificación por parte de Brasil. Para su plena entrada en vigor, se requiere que al menos dos países miembros del bloque depositen formalmente sus instrumentos de ratificación.
Persecución transfronteriza y reglas de juego
El núcleo del acuerdo establece que las fuerzas de seguridad de los cuatro países podrán continuar la persecución de sospechosos y fugitivos incluso después de que estos crucen una frontera internacional. Sin embargo, la normativa impone reglas estrictas para garantizar la soberanía de cada nación:
Coordinación obligatoria: Debe existir una comunicación e inmediata coordinación con las autoridades del país vecino.
Aprehensión preventiva: Los agentes extranjeros podrán ingresar a territorio vecino para realizar detenciones preventivas, pero siempre bajo la supervisión de las autoridades locales y adecuándose a la legislación del país donde concluya la operación.
Identificación formal: Tanto los efectivos policiales como los vehículos utilizados deberán estar debidamente identificados.
Custodia: Las personas capturadas serán entregadas de inmediato a las autoridades del Estado en cuyo territorio fueron localizadas.
El acuerdo también faculta a los países a autorizar total o parcialmente las solicitudes de cooperación, e incluso a aplazarlas si consideran que pueden interferir con investigaciones criminales que ya estén en curso en su territorio.
Golpe al narcotráfico y al crimen transnacional
La promulgación de este decreto se da en un escenario de máxima alerta regional por la expansión de poderosas organizaciones criminales que operan en las zonas fronterizas, especialmente las bandas brasileñas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV).
Aparte de las persecuciones en caliente, la nueva normativa contempla:
Realización de investigaciones conjuntas y operaciones coordinadas.
Actividades de vigilancia transfronteriza.
Intercambio continuo de información, tecnologías, metodologías y programas de capacitación.
Para las autoridades continentales, la integración de los sistemas de seguridad de los países vecinos es la herramienta más eficaz para asfixiar delitos complejos como el narcotráfico, el tráfico de armas y el contrabando, con especial foco en puntos calientes e hiperconectados como la Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay.
Agencia EFE.











