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Entretelones de un secuestro y doble asesinato en Pedro Juan Caballero

Muchas interrogantes e hipótesis surgieron tras el sangriento ataque perpetrado por un grupo tipo comando integrado por unos diez hombres fuertemente armados. Los atacantes irrumpieron en una vivienda del barrio Obrero de Pedro Juan Caballero, en la frontera con el Brasil, donde asesinaron a sangre fría a una mujer en la vereda de la residencia y secuestraron a su pareja, cuyo cuerpo sin vida fue hallado al día siguiente en un camino vecinal, con severas señales de tortura y martirizado a golpes.
Entretelones de un secuestro y doble asesinato en Pedro Juan Caballero

Como en este tipo de escenarios nada ocurre por casualidad o equivocación, a menos que se trate de un atentado a plena luz del día, en la vía pública o por confusión de vehículos, de inmediato los investigadores relacionaron el hecho con el narcotráfico. Sin embargo, la gran duda inicial radicaba en el motivo por el cual acribillaron en el acto a la mujer mientras reservaban para el hombre un trágico e idéntico final tras el raptarlo. Posteriormente se confirmó que el secuestrado era un hombre con otra identidad buscado en Brasil por tráfico de drogas y que, de este lado de la frontera, comandaba una estructura de sicarios con operaciones tanto en territorio brasileño como paraguayo.

Narcotráfico, delación, traición y celos: ingredientes mortales

Según fuentes policiales especializadas en la investigación de crímenes fronterizos, los resultados de la autopsia revelaron que se trató de un cruento ritual de castigo previo a la ejecución del presunto jefe de sicarios, Marcelo Juan Ortiz Moura, a manos de miembros del grupo criminal brasileño Comando Vermelho (CV), originario de Río de Janeiro.

A diferencia de los habituales ajusticiamientos con armas de fuego registrados en la frontera, los exámenes forenses determinaron escalofriantes detalles sobre las últimas horas de vida de Ortiz Moura:

Muerte por traumatismo: El informe forense descartó la hipótesis inicial de asfixia con bolsas plásticas. La causa real de muerte fue un severo traumatismo craneoencefálico infligido con objetos contundentes, tras una prolongada sesión de torturas.

Simbolismo del cartel: Los peritos constataron que los atacantes le sellaron los ojos con un adhesivo industrial sintético. Este método constituye un ritual característico del Comando Vermelho para transmitir un contundente mensaje de advertencia en la frontera: un castigo reservado para quien "ve lo que no debe", delata cargamentos o se involucra con la mujer de un superior jerárquico.

El móvil: Doble traición en el trasfondo mafioso

La trama criminal combina el tráfico transnacional de drogas con disputas pasionales e internas de la organización. Carolina Benites Arce, la mujer acribillada en la vereda durante el rapto, era la expareja de un líder narcotraficante que actualmente cumple condena en una penitenciaría brasileña.

Tras la detención de dicho capo, Marcelo Juan Ortiz Moura asumió un rol prioritario en el control de las rutas del narcotráfico y, simultáneamente, inició una relación sentimental con Carolina Benites Arce. Esto fue considerado por la cúpula del Comando Vermelho como una "alta traición".

Para concretar el ataque, la célula de sicarios enviada desde Río de Janeiro operó bajo la modalidad de "encierro", permaneciendo oculta y movilizándose exclusivamente mediante pedidos por delivery para evitar levantar sospechas antes de dar el golpe.

Cooperación en la línea fronteriza: Golpe al PCC en operativo paralelo

De manera paralela a las investigaciones del crimen, la cooperación policial internacional logró propinar un duro golpe a la organización rival que opera en la región.

En un despliegue conjunto entre la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), a través de la Base Mbarete en Pedro Juan Caballero, y la Policía Federal del Brasil, se logró la captura de Rodrigo Da Silva Porto, un importante miembro y prófugo del Primer Comando de la Capital (PCC).

El presunto criminal fue arrestado al salir de un local gastronómico en Ponta Porã (Brasil). En simultáneo, del lado paraguayo en Pedro Juan Caballero, las fuerzas de seguridad allanaron dos departamentos en edificios residenciales que el sospechoso utilizaba para coordinar movimientos logísticos utilizando documentos falsificados.

Radio América 94.9 FM