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Jacarandá y Chivato: El esplendor floral que viste de color las ciudades en primavera

SABER NO OCUPA LUGAR: Cuando llega la primavera, las ciudades se transforman en un lienzo natural gracias al despertar de árboles emblemáticos que regalan postales inolvidables. Entre ellos, el Jacarandá y el Chivato (también conocido como flamboyán o árbol de la llama) destacan por sus vibrantes tonalidades, capaces de teñir calles, plazas y avenidas enteras de azul violáceo y rojo intenso.
Jacarandá y Chivato: El esplendor floral que viste de color las ciudades en primavera

A continuación, exploramos las características botánicas y los secretos de estas joyas de la naturaleza.

Radiografía de los gigantes urbanos

Muchas de las especies silvestres de estos árboles pueden alcanzar desde los 2 hasta los 30 metros de altura, mostrando un porte imponente y elegante.

El fuste (tronco): Representa aproximadamente dos tercios de la altura total del árbol. Es de forma recta y estilizada, pudiendo alcanzar hasta los 70 cm de diámetro.

La copa: Es poco densa y se asemeja visualmente a un cono invertido, lo que permite el paso filtrado de la luz solar.

Follaje: Especies como el Jacaranda mimosifolia son caducifolias en climas templados al llegar la primavera, un comportamiento compartido con otras especies tropicales. Sus hojas son opuestas, compuestas y presentan folíolos pinnatisectos en la mayoría de las especies, aunque también pueden ser pinnadas, bipinnadas o simples en algunos casos.

Mitos y verdades sobre la floración

Existe la creencia popular de que algunos de estos árboles florecen dos veces por año; sin embargo, es falso. La floración ocurre una sola vez, y siempre se produce durante la estación primaveral.

Calendario hemisférico: En el hemisferio norte, la floración puede adelantarse e iniciar desde febrero, dependiendo de la localidad y el microclima. En el hemisferio sur, el periodo típico de floración se desplaza hacia septiembre.

Espectáculo cromático: Producen inflorescencias racimosas. En el caso del famoso Jacaranda mimosifolia, las flores son de un llamativo color azul violáceo y forma tubular, las cuales permanecen largamente en el árbol. No obstante, la paleta varía hacia el rosado en algunas variedades y al blanco en unas pocas.

Frutos y semillas: Tras la floración, el árbol produce un fruto en forma de cápsula plana y leñosa, con dehiscencia circuncisa, de unos 5 a 7 cm de diámetro, que alberga en su interior semillas aladas listas para dispersarse con el viento.

La presencia conjunta de jacarandás y chivatos en los espacios urbanos no solo aporta una inigualable belleza estética, sino que también cumple un rol ecológico fundamental al ofrecer refugio y alimento a polinizadores al inicio de la temporada cálida.

Radio América 94.9 FM