La noche en que el alba abrazó en arte: El emotivo homenaje póstumo a Don “Papilin” Ayala
El evento, organizado con profundo amor por su hijo Juan Alfredo “Fredy” Ayala Servín y familia, se extendió en una noche inolvidable donde la nostalgia y la alegría se fundieron hasta el clarear del alba, culminando hoy, 30 de mayo, con un brindis central en el día de su cumpleaños.
La velada estuvo a la altura de las grandes noches que don Papilin solía ofrecer en vida en su domicilio particular. Los asistentes disfrutaron de una abundante cena regada a whisky, vinos y cervezas a discreción, mientras que el salón de eventos estuvo perfectamente musicalizado por el DJ Edgar Rodríguez.
El broche de oro musical coincidió con la celebración de los 30 años de trayectoria del reconocido grupo Los Ojeda, quienes deleitaron a los presentes con un imponente recital de tres horas. El escenario también vibró con el talento de Los Líricos, don Ágel "Pato" García, Marijo Obregón, Ariel Meza, Luis Ramírez y una extensa lista de creadores que acudieron a cantarle a su gran benefactor.
De Horqueta a la "Terraza del País": Una vida de trabajo y folklore
Don Papilin Ayala nació en Horqueta el 30 de mayo de 1938, hijo de Juan Alfredo Ayala Gómez y Elsa Feris, nieto de los inmigrantes libaneses, dona Aizar Feris y su padre Juan Alfredo. Tras estudiar en su escuela local, siendo muy joven emigró cargado de sueños hacia la "Terraza del País", Pedro Juan Caballero, justo en la época del auge de la C.A.F.E.
Llegó allá por los años 1960 y se alojó en la recordada Pensión Gómez, de don Anselmo Gómez y Juanita Rodríguez, sobre la calle Mariscal López. Allí vivió casi diez años, compartiendo vivencias con figuras como Obdulio "Lulo" Solís y Simeón Jara (mi extinto padre), en un rincón del cual muchos solo salían para formar sus propios hogares.
Fue en esas tierras donde don Papilin unió su vida a la de la señorita Librada Servín Romero, su eterna “Lili”, una maestra recién recibida en Ponta Porã. Juntos fundaron un hogar y tuvieron tres hijos: Fredy Juan Alfredo, Jorge Luis “Luisito” (+), y Oscar Daniel “Dany”. En el ámbito comercial, don Papilin fue el fundador de Casa La Perla, un comercio que se convirtió en un pilar de la historia local de antaño.
El gran mecenas que "tocaba su propio bolsillo" por el arte
Más allá del comercio, su verdadera pasión fue la música. Fundó el conjunto musical Los Garbos (cuyo nombre hacía honor a su elegancia) y se destacó siempre por ser un hombre pulcro, bonachón y de una rectitud inquebrantable; no tenía pelos en la lengua para reprocharte si fallabas, pero lo hacía siempre con el fin de corregirte y ayudarte a mejorar.
Don Papilin fue un auténtico mecenas que impulsó el arte con su propio pecunio personal. Su admiración por la música lo llevó a entablar amistad con Luis Osmer Meza (Luis Alberto del Paraná) y Los Paraguayos, llegando a adquirir para su acervo personal el sombrero y la guitarra del mítico Paraná.
En sus famosas peñas semanales en su residencia, hospedó y reunió a gigantes de la música nacional e internacional como don Mauricio Cardozo Ocampos, su esposa doña Fidelina e hija Amambay Cardozo Ocampos, además de figuras de la talla de Roberto Barboza, Carlitos Bonzi, José Félix Quevedo y Julio César del Paraguay. Asimismo, fue un colaborador fundamental del Festival de la Yerba Mate, impulsado por su amigo Ceferino "Nalo" Miltos, proveyendo albergue, abundante asado y bebidas a las delegaciones.
Su generosidad no tuvo fronteras: viajó a Rondônia, São Paulo y Río de Janeiro en Brasil, convirtiéndose en el "Papá Guazú" de los artistas paraguayos en el extranjero. Fue un verdadero cazatalentos que ayudó a brillar en los escenarios a figuras locales de renombre como Los Ojeda, Luz Aurora Rojas y Marcial Rodríguez.
Testimonio del Autor: "Gracias, don Papilin Ayala, por haber sido tu casa una oportunidad para la poesía y para mejorar cada día como artistas. De mis años mozos recuerdo en tu entorno a Los Ojeda, Los Líricos, David Garcete, Carlitos Reinoso, Milcíades Brítez, Oscar Sanabria, la pequeña Jazmín, e innumerables grupos. Vimos pasar en vida a Hyrán Garcete, al Trío Los Pequeños, Los Insfrán y Los Tammy´s... Quien llegó a su casa a solicitar ayuda, jamás salió decepcionado ni con las manos vacías."
Un legado eterno y un ejemplo a emular
Esa entrega generosa le valió grandes reconocimientos en vida. La SGP y APA (Autores Paraguayos Asociados) le rindieron un merecido homenaje en el Teatro Municipal reconociéndolo como benefactor de la clase musical, un gesto que también replicaron las municipalidades de Horqueta, Concepción y Pedro Juan Caballero donde una calle lleva su nombre. Don Papilin también fue un pilar en el ámbito social, participando activamente en incontables comisiones de ayuda y beneficencia, además de apoyar fervientemente al Centro Horqueteño en otras latitudes.
Don Papilin Ayala Feris partió al descanso eterno en el año 2021, dejando a su esposa, hijos y nietos arraigados en nuestra comunidad. Fue un pedrojuanino de profundas raíces horqueteñas que demostró con creces lo que significa dar el apoyo donde más le duele al ser humano: en el bolsillo, demostrando una generosidad sin límites por el arte nacional.
Personas como él ya no existen hoy en día; es un ejemplo a emular. ¡Un brindis al cielo, Don Papilin!.
Descansa en la luz y en la paz del deber cumplido con Dios, la Patria y la familia.
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