La Policía de São Paulo investiga una serie de crímenes violentos con características de ejecución
Las investigaciones, lideradas por el Departamento de Homicidios y de Protección a la Persona (DHPP), señalan que los cuerpos presentaban indicios de extrema violencia: algunos fueron encontrados dentro de sacos plásticos, envueltos en cobertores, decapitados, descuartisados, baleados o con signos de haber sido quemados.
Hasta el momento, las autoridades han confirmado la distribución de los casos por zonas de la ciudad: Zona Este: 4 casos. Zona Sur: 3 casos (incluyendo un cuerpo ensacado y amarrado en Jabaquara, y una cabeza hallada en Jardim São Luís). Zona Norte: 1 caso (un cuerpo descuartizado en un barranco en Jaçanã). Zona Oeste: 1 caso.
Nota: La región central de la ciudad no registró sucesos de este tipo.
De las nueve víctimas totales, ocho ya han sido identificadas (siete hombres y una mujer). Las indagatorias preliminares apuntan a que varias de ellas contaban con antecedentes criminales, lo que orienta las líneas de investigación hacia posibles ajustes de cuentas, venganzas, justiciamientos o disputas vinculadas a facciones delictivas, como el Primer Comando de la Capital (PCC). Ningún sospechoso ha sido detenido hasta el momento.
Descarte de la hipótesis de un "serial killer"
Ante la viralización de especulaciones en redes sociales que sugerían la presencia de un asesino en serie ("serial killer") en la capital, el secretario de Seguridad Pública de São Paulo, Osvaldo Nico Gonçalves, descartó categóricamente esta hipótesis.
La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) emitió un comunicado oficial en el que recalca que el DHPP indaga los hechos de manera individualizada:
"Los casos presentan dinámicas, lugares y métodos distintos. El uso de sacos plásticos o tela en algunos casos, de manera aislada, no indica vínculo entre los crímenes y puede estar relacionado con el traslado u ocultación de los cuerpos."
Las autoridades policiales enfatizan que, a pesar de la similitud en el método de ocultamiento de algunos cadáveres, no existen elementos que conecten a las víctimas entre sí o que apunten a un mismo autor intelectual o material. Todos los homicidios cuentan ya con sus respectivos expedientes e inquéritos policiales abiertos para dar con los responsables.
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