Messi y Mbappé llevan su duelo de Qatar a Estados Unidos
El fútbol no festeja el día mundial del goleador, pero desde ayer debería ser celebrado cada 16 de junio.
En el primer turno del martes, Noruega 4-Irak 1, Erling Haaland convirtió dos tantos en su debut en los Mundiales. En el segundo partido de la jornada, Francia 3-Senegal 1, Kylian Mbappé también anotó por duplicado y trepó en la lista de máximos goleadores de las Copas del Mundo. Como ya había anotado cuatro en Rusia 2018 y otros ocho en Qatar 2022, el delantero del Real Madrid pasó a sumar 14, hasta ese momento del día, uno más que Lionel Messi y dos menos que el alemán Miroslav Klose, el alemán de las cabriolas que lideraba la tabla en exclusividad con los 16 que anotó entre Corea del Sur-Japón 2002 y Brasil 2014. Pero faltaba el tercer capítulo del martes, el Argentina 3-Argelia 0, cuando el 10 de la Albiceleste —a una semana de cumplir 39 años— anotó un triplete que lo condujo de un tirón hasta el primer puesto compartido con Klose.
Como Messi ya acumulaba 13 desde Alemania 2006, en 90 minutos quedaron atrás el francés Just Fontaine (13), el alemán Gerd Müller (14) y el brasileño Ronaldo (15). El Mundial acaba de empezar, pero habría que rectificar: lo juegan 48 selecciones y dos cíclopes, Messi y Mbappé.
Messi ya le había ganado una final de la Champions League a Cristiano Ronaldo en el Barcelona 2-Manchester United 0 de 2009 y otra a Neymar en el Argentina 1-Brasil 0 de la Copa América 2021. Sin embargo, antes de la final de Qatar 2022 contra Francia, el 10 argentino se jugaba tres duelos en uno. El principal, claro, era el propósito de su carrera, la Copa del Mundo que desde hacía años se habría llevado a su casa a cambio de los 41 títulos que acumulaba hasta entonces y sin cuya obtención no podía escapar de los contadores de carencias ajenas.
Era notable cómo el gran ganador despertaba, también, una mirada compasiva . Pero además de su fijación por ganar la Copa que lo había esquivado en sus cuatro Mundiales previos, Messi se jugaba dos desafíos individuales, uno contra Maradona. O mejor dicho: contra la comparación que había en Argentina contra Diego. O más preciso aún: contra la desventaja que Messi acarreaba en esa partida de ajedrez simbólica contra Diego,como si todavía le tocara jugar con las piezas negras, un movimiento tarde.
A la vez, Messi contra Francia suponía la puesta en juego de su reinado personal. Mbappé venía de ser campeón en Rusia 2018 y, con 23 años en Qatar 2022, podía sumar su segunda Copa. En búsqueda de un dios propio, algunos podrían haber avizorado un duelo con Pelé, el único futbolista con triple estrella. Un periodista chileno residente desde hace varios años en Alemania, Javier Cáceres —enviado a Qatar por el diario Süddeutsche Zeitung—, trazó una comparación con el resto de los deportes: “Este Messi-Mbappé es lo más parecido a Thrilla in Manila que hubo en el fútbol”. Se refería a la mítica pelea de boxeo entre Ali y Joe Frazier en la capital de Filipinas en 1975 por el campeonato mundial de los pesos pesados, o sea, entre el genio en despedida contra el portento físico que quería invadir el palacio del rey y apoderarse de su trono.
En ninguna de las finales de los Mundiales anteriores había antecedentes de un combate personal semejante, como si el tenis, el boxeo o el ajedrez trasladaran su lógica individual a las entrañas de Qatar 2022. Tal vez los duelos de Alemania Federal 1974 entre el local Franz Beckenbauer y el holandés Cruyff, y de Francia 1998 entre el marsellés Zinedine Zidane y el brasileño Ronaldo, puedan tener algún grado de comparación, pero tampoco alcanzaron la estatura conjunta de lo que Messi y Mbappé ya eran en 2022. Pero esa triple final, contra Francia, Mbappé y su conversión a un Zeus argentino a la altura de Maradona, también la ganó Messi.
Cuatro años después, ya en 2026 y con el torneo recién comenzado, Mbappé y Messi advirtieron este martes que continuarán su duelo de Qatar, por ahora seguidos de lejos por Cristiano Ronaldo, con ocho, y con un debutante tardío: Haaland, que tiene 25 años. Klose, ya alcanzado por el argentino y apuntado por el francés, parece haberse convertido en un asunto del pasado. Pero si Messi seguramente se retirará de las Copas del Mundo en esta edición, ya con 39 años, al francés —hoy con 27 años— le quedarán todavía uno o dos Mundiales más. Mbappé, se presume, será el ganador final. Mientras tanto, se baten a duelo con nombre propio: thrilla in Estados Unidos.











