Tragedia en Cerro Corá: Hermano de 12 años habría efectuado disparo accidental que acabó con la vida del niño de 7 años
El dramático episodio se desencadenó alrededor de las 13:00 horas, cuando un empleado (foto) y dos hermanos se dirigieron a una plantación local para recolectar mandioca. Lo que ninguno sabía es que el destino ya estaba marcado por la negligencia de un adulto.
Arnaldo Gómez Servín, quien se encuentra aprehendido, relató ante las autoridades que esa mañana le habían entregado un revólver calibre 38 para llevarlo a una despensa. Olvidó devolverlo y lo dejó dentro de una mochilita que, inexplicablemente, llevó consigo al cultivo.
Al ver que el adolescente de 12 años estaba muy cargado con la cosecha, Gómez Servín decidió ayudarlo y le entregó la mochilita que escondía el arma de fuego.
“Yo le di el di la mochilita porque tenía confianza en él y sabía que un arma es peligrosa”, declaró Gómez Servín, alegando que consideraba al menor un chico "responsable e inteligente". Sin embargo, el peligro latente estaba a punto de manifestarse.
El momento del disparo
De acuerdo al relato del aprehendido, el adolescente de 12 años llegó a sacar el revólver del bolso en un momento dado y luego lo volvió a guardar. La tragedia sobrevino minutos después, mientras caminaban de regreso: un fuerte estruendo rompió el silencio de la plantación. El hermano de 12 años habría accionado el arma de forma accidental, impactando directamente contra la humanidad del pequeño de 7 años, identificado con las iniciales B.D.B.R., quien cayó al suelo herido de gravedad.
“Le dije a su padre que su hijo de 12 años le disparó a su hermano”, confesó textualmente el detenido, confirmando la principal hipótesis del terrible suceso.
El menor recibió el impacto con orificio de entrada en la espalda y salida en el tórax. Aunque fue auxiliado de urgencia por su padrastro y un vecino hacia el Hospital Privado Viva Vida, el médico de guardia solo pudo confirmar que el pequeño llegó sin signos de vida. El forense determinó como causa de muerte un shock hipovolémico.
La Policía Nacional incautó en el lugar el arma de la tragedia: un revólver calibre 38 corto, marca Amadeo Rossi, el cual contenía cuatro cartuchos intactos y uno percutido.
Por orden de la agente fiscal, Sandra Díaz, Arnaldo Gómez Servín quedó aprehendido en la Comisaría 1ª de Pedro Juan Caballero a disposición del Ministerio Público por su presunta responsabilidad en el manejo del arma.
Por su parte, el personal de Criminalística realizó la prueba de parafina (nitritos y nitratos) tanto al adulto detenido como al hermano de 12 años, buscando determinar científicamente quién jaló el gatillo.
Una muestra dolorosa de que la confianza ciega y las armas de fuego son una combinación definitivamente mortal; un recordatorio ensangrentado de que, cuando de armas se trata, el diablo siempre está listo para cargarlas.
Radio América 94.9 FM











